jueves, 5 de marzo de 2009

Platos fuertes con pollo


Las partes del pollo que se consumen con más frecuencia son los muslos y las pechugas. Esto se debe a que como en cualquier ave son las más carnosas. No obstante, presentan algunas diferencias: los muslos son más jugosos, grasosos, y de carne más oscura; mientras que las pechugas son más secas, su carne es más blanca y requieren menos tiempo de cocción. Ambos se pueden cocinar de muchas formas: fritos, asados, sudados, horneados, a la parrilla, empanizados, al wok, hervidos, etcétera. Igualmente se pueden combinar con muchas salsas, pues su suave carne admite cualquier sabor como acompañante. Bien sea para una comida casera o para un cena más formal, en cualquiera de los dos casos, el pollo siempre resulta una buena opción.

Muslos de pollo con ciruelas pasas y almendras

Ingredientes
(6 personas)
1 pollo con dos muslos
6 dientes de ajo
2 cdas. de salsa inglesa
1 lata de puré de tomate
1 pimentón verde picado en cuadritos
1 cebolla grande picada en cuadritos
1/2 botella de vino tinto dulce
1 paquete de ciruelas pasas de 250 g, sin semillas
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Hojas de tomillo seco
Aceite

Preparación
Picar el pollo en presas, lavarlo y aliñarlo con ajos machacados, la salsa inglesa y la sal, preferiblemente con un día de antelación. Secar las presas y dorarlas en un caldero con aceite. Preparar la salsa de tomate: sudar en una sartén con un poco de aceite la cebolla y el pimentón en cuadritos. Agregar el puré de tomate, la sal y la pimienta negra recién molida. Colocar el pollo dorado en un caldero. Añadir la salsa de tomate preparada, la media botella de vino tinto dulce, las ciruelas pasas y la mitad de las almendras picadas en trocitos. Sazonar con el tomillo y cocinar a fuego medio tapado durante cuarenta minutos. Servir caliente con las ciruelas pasas y la salsa aparte para que cada comensal la coloque a su gusto. Acompañar con arroz blanco o puré de papas

Fricasé de pollo

Ingredientes
(6 personas)
3 muslos y 3 pechugas o 6 pechugas
1/2 taza de aceite
2 cebollas cortadas en cuadritos
1 ajo porro cortado en rueditas
6 dientes de ajo
3 cdas. de salsa inglesa
2 tazas de vino blanco
1 taza de cebollitas en encurtidos
1 taza de aceitunas verdes
1 taza de pasitas
4 hojas de laurel
3 papas cortadas en bolitas
Sal y pimienta recién molida

Preparación
Aliñar las piezas de pollo con la piel anticipadamente, utilizando los ajos machacados, la salsa inglesa y la sal. Dorar cada pieza de pollo por todos sus lados en una sartén con aceite. En una sartén aparte, con un poco de aceite, sudar las cebollas y los ajos porros picados. Agregar sal, pimienta negra molida, las aceitunas y las hojas de laurel. Dejar cocinar un poco y colocar junto con el pollo en un caldero. Hervir las cebollitas encurtidas en agua, cambiando el agua tres veces para quitarles el sabor ácido. Verterlas en el caldero con el pollo. Colocar en el caldero las bolitas de papa, quince minutos antes de terminar la cocción para que no se ablanden demasiado. Cocinar el pollo durante cuarenta minutos, tapado. Servir acompañado con arroz amarillo o blanco.

¿Cuánto tiempo cocinar el pollo?

El tiempo de cocción va a depender del gusto de cada quien, tal como ocurre con las carnes rojas; no obstante, es importante hacerlo durante un tiempo prudente para que caiga bien al estómago. Una de las técnicas para saber cuándo está listo es cortarlo un poco con un cuchillo o clavarle una aguja. Podremos apartarlo del calor cuando el jugo que corre fluidamente sea transparente y no rosado, pues en ese caso significará que aún necesita unos minutos de cocción. Otras técnicas consisten en introducir un termómetro en un muslo sin que entre en contacto con el hueso. Deberá entonces alcanzar una temperatura de 85º C (185º F). Para que dore su piel debe pasarse primero por una sartén con un poco de aceite. Por pocos minutos se deberá rotar hasta que quede parejo por todos sus lados. Posteriormente, se podrá introducir en el horno para que se cocine por dentro. Así tendremos pollos gustosos y muy atractivos a la vista.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Pasapalos con pollo


Son innumerables los platos que se pueden preparar con pollo. Esta carne blanca tiene muchas formas de presentarse y cada una de ellas puede resultar exquisita si se cocina con buena sazón. Además, admite cualquier tipo de acompañante, desde ensalada o vegetales, hasta arroz, gratenes, puré, pudines, etcétera y es muy fácil casarla con cualquier hierba o especie. Una de sus partes más gustosas son las alitas, las cuales no sólo sirven para preparar consomé, sino que también con ellas se pueden preparar exquisitos y sencillos platos, tales como los pasapalos que les ofrezco a continuación. Disfrute las salsas caseras que utilizo para acompañarlas. Le darán un toque especial, el cual estoy segura fascinará a sus comensales.

Alitas de pollo empanizadas con salsa tártara

Ingredientes
(6 personas)

24 alitas de pollo
6 dientes de ajo
2 cdas. de salsa inglesa
4 cdas. de harina de trigo todo uso
1 taza de pan rallado
2 huevos batidos
Aceite para freír

Salsa tartara
1 taza de mayonesa
1 cda. de alcaparras
2 huevos duros picados
1 cebolla picada en cuadritos
6 pepinillos en encurtidos picados
1 cda. de perejil
Papel absorbente
l Perejil para adornar

Preparación
Aliñar las alitas con ajo machacado, salsa inglesa y sal con anticipación para que queden más gustosas. Escurrir el aliño, pasar por harina de trigo, huevo batido y, finalmente, por pan rallado. Freírlas en aceite bien caliente, secarlas con papel absorbente y colocarlas en una plancha para hornear. Cocinar en el horno a 350º F durante quince minutos para que se terminen de cocinar por dentro. Preparar la salsa tártara: unir en un recipiente la mayonesa con todos los demás ingredientes picados. Al momento de servir colocar las alitas empanizadas acompañadas con la salsa tártara en un recipiente aparte.

Nota
l La salsa tártara queda muy rica con vegetales o alimentos de mar: pescados, mariscos, croquetas de atún o cangrejo, etcétera.

Se puede utilizar cualquier otra parte del pollo: el muslo, la pechuga o trocitos cortados.

Alitas de pollo con salsa agridulce

Ingredientes
(6 personas)
24 alitas de pollo
6 ajos machacados
2 cdas. de salsa inglesa
1 cda. de orégano o tomillo seco molido
Sal

Salsa agridulce
1 taza de salsa de tomate ketchup
3 cdas. de salsa soya
3 cdas. de miel
4 dientes de ajo machacados
1/2 cdta. de cayena, pimienta roja molida
o 2 gotas de picante

Preparación
Aliñar las alitas de pollo con los ajos machacados, la salsa inglesa, la sal y el orégano o el tomillo seco molido. Preparar la salsa agridulce: unir todos los ingredientes en un recipiente. Colocar las alitas en un recipiente refractario y con una brocha untarlas por todos lados con la salsa agridulce. Hornear a 350º durante treinta y cinco minutos. Cuando estén doradas por un lado voltearlas para que se doren por el otro. Cubrir el recipiente con papel de aluminio para que se terminen de cocinar. Destapar y cocinar unos minutos en broil.

Notas
Acompañar con papitas fritas cortadas en hojuelas o en tiritas.
En vez del horno se puede utilizar la parrilla sin dejarlos quemar.

Tips a la hora
de cocinar pollo

l Lavar bien con agua y limón al sacarle todas las vísceras.

l Se puede cocinar entero o cortado en piezas. En ambos casos es recomendable aliñarlo con anticipación para que coja gusto.

l Antes de cocinarlo es preferible sacarlo una o dos horas antes de la nevera para que esté a temperatura ambiente.

l Una vez cocinado es importante dejarlo reposar durante diez minutos antes de servir para que sus jugos se distribuyan.

l Si se cocina demasiado la carne se separa de los huesos y se seca. En ese caso no queda tan gustoso.

l Una de las principales ventajas del pollo es que se puede cocinar de muchas formas: hervido, asado, al horno, guisado, a la parrilla, a la plancha, etcétera. Si le dejamos la piel mientras se cocina queda más jugoso.

Las sardinas

Pertenecen a uno de los grupos de peces más abundantes y por estar distribuidos por todo el mundo su pesquería es muy importante desde el punto de vista económico y alimenticio. Existe gran variedad de especies de sardinas, pero en su mayoría miden alrededor de dieciocho centímetros de longitud y alcanzan de dos a tres años de edad. Viven en aguas cálidas y se trasladan en grupos formando enormes cardúmenes. Por ser también un pez azul posee cantidades interesantes de vitaminas y minerales, así como ácidos grasos recomendados para la dieta diaria. Pueden prepararse de múltiples formas: fritas, rebozadas, guisadas, a la plancha, a la parrilla… sea como sea siempre deben seleccionarse las más frescas para que queden jugosas al momento de consumirlas.

Empanaditas con guiso de sardinas

Ingredientes
(8 a 10 personas)
24 circulos de masa de harina congelados
para empanadas pequeñas

Guiso de sardinas
2 latas de sardinas en tomate
2 cebollas picadas
2 pimentones rojos picados
6 dientes de ajo
2 cdas. de perejil picado
2 cdas. de aceite de oliva
1/2 cdta. de sal
Picante al gusto
2 cdas. de salsa de tomate ketchup
1 l de aceite para freír

Preparación

Preparar el guiso de sardinas. Picar las cebollas y los pimentones en cuadritos y machacar los ajos. Sudar los tres ingredientes anteriores en un caldero con una cucharada de aceite de oliva. Agregar la salsa de tomate ketchup, el perejil picadito y las sardinas con el jugo de tomate en el que se conservan. Agregar sal y picante al gusto y dejar secar el guiso. Rellenar los círculos para empanadas que venden en los automercados congelados. Doblarlos y pasar los dedos humedecidos por los bordes para que peguen. Con un tenedor aplastar la misma área para que sellen y no se les salga el relleno. Freírlas en aceite bien caliente y secarlas bien con papel absorbente.

Nota
Si las quieren guardar colocarlas una al lado de la otra en una bandeja con harina espolvoreada para que no se peguen. Se pueden congelar hasta el día que se vayan a consumir.

El mismo guiso sirve para rellenar empanadas de masa de harina de maíz o canelones que posteriormente se cubrirán con salsa blanca y se espolvorearán con queso parmesano.

Se pueden hacer pequeñas, como pasapalo acompañadas con guasacaca, o más grandes, como plato único o acompañantes de las comidas.

Ensalada de sardinas

Ingredientes
(6 a 8 personas)
2 latas de sardinas en aceite
6 papas
4 tomates (perita)
4 huevos duros
2 cebollas ralladas
3 cdas. de alcaparras pequeñas
2 pimentones morrones
Aceite de oliva
El jugo de 2 limones
Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Preparación

Lavar, pelar y cocinar las papas en agua con sal. Deben quedar duritas para que no se rompan. Pasarlas por agua fría para parar la cocción. Hervir los huevos por, aproximadamente, ocho minutos. Cortar los tomates en ruedas. Colocar en una bandeja las papas; luego, los tomates cortados; después, los huevos duros picados en rebanadas y, finalmente, las sardinas calculando una por persona. Agregar los pimentones morrones o asados y las alcaparras. Sazonar con el jugo de limón, las cebollas ralladas, la sal y la pimienta negra recién molida al gusto.
Guasacaca

Según el Diccionario de Alimentación y Gastronomía en Venezuela (1997) es una salsa espesa preparada con ají dulce o picante a la que se le agrega pimentón, aguacate
y cebollas picadas o trituradas, y se sazona con vinagre, aceite, cilantro y perejil. Se utiliza especialmente en las parrillas, pero también sirve para acompañar otros platos populares como empanadas, arepas, cachapas y sándwiches

martes, 3 de marzo de 2009

El atún


Es un alimento bueno, bonito, barato y, además, saludable. En el mar es un pez grande y azul. Tiene una elevada presencia de proteínas y ácidos grasos polisaturados como el Omega 3, al igual que otros pescados como el salmón, la trucha y la sardina, por lo que es muy recomendado en la dieta diaria, especialmente para prevenir enfermedades cardiovasculares. Es también una muy buena fuente de vitaminas A, D y minerales. Así que no hay razones para dejar de consumir esta deliciosa especie marina. Por ello he decidido, en respuesta a la solicitud de mis lectores, ofrecerles recetas a base de este y otros pescados.

Antipasto con atún

Ingredientes
(10 a 12 personas)
1 lata de atún de 225 g en aceite
1 frasco de aceitunas rellenas con pimentón rojo
1 frasco de 125 g de cebollitas en encurtido
2 zanahorias picadas en trocitos y cocinadas
1 coliflor pequeña picada y cocinada en florecitas
1 frasco de pepinillos en encurtidos picados
1 taza de salsa de tomate ketchup
1 lata de hongos picados (125 g)
1/2 taza de aceite de oliva
3 cdas. de vinagre de vino blanco
1 cdta. de orégano seco
4 hojas de laurel
2 cdas. de perejil picado
1 cdta. de sal
Pimienta recién molida al gusto o unas gotas de picante

Preparación
Mezclar en un recipiente de cristal las aceitunas picadas, las zanahorias picadas y cocinadas, el atún desmenuzado, la coliflor cocinada y separada en florecitas, los pepinillos cortados y los hongos picados. Aderezar con el aceite de oliva, el vinagre de vino blanco, la salsa de tomate ketchup, el orégano seco, las hojas de laurel, la pimienta recién molida o las gotas de picante al gusto y la sal. Revolver bien con una cuchara de madera o de plástico, cubrir con papel plastificado y colocar en la nevera para que macere por dos horas aproximadamente. Servir frío, como pasapalo, acompañado con pancitos tostados o casabitos, o como plato de entrada sobre hojas de lechuga o como relleno de medio aguacate. También sirve para llevar a paseos por la playa o la montaña.

Pudín de atún con salsa verde

Ingredientes
(8 q 10 personas)

PUDIN
1 lata de atún de 450 g ó 500 g de atún fresco sudado
6 huevos
2 cebollas ralladas
1 cda. de mostaza
El jugo de 2 limones
4 rebanadas de pan de sándwich
1/2 taza de leche
1 cdta. de sal
Pimienta negra recién molida al gusto
1 molde refractario rectangular para hornear el pudín

SALSA VERDE
1 cda. de alcaparras
1 taza de mayonesa
1/2 taza de perejil picado
1/2 taza de albahaca picada
1 cda. de vinagre blanco
Sal al gusto

Preparación
Desmenuzar el atún con un tenedor. Remojar el pan de sándwich en un recipiente con leche. Mezclar con el atún. Batir los huevos enteros y verter en la mezcla anterior. Agregar el jugo de limón, las cebollas ralladas, la mostaza, la sal y la pimienta recién molida al gusto. Mezclar bien. Enmantequillar el molde refractario y cubrir con pan rallado. Colocar la preparación encima y tapar con papel de aluminio. Hornear a baño de María a 350º F durante cuarenta y cinco minutos aproximadamente o hasta que cuaje. Sacar del horno y dejar enfriar, aunque si gusta lo puede comer caliente. Preparar la salsa verde licuando todos los ingredientes y colocar en un recipiente aparte acompañando el pudín para que cada comensal se sirva a su gusto.

Las alcaparras

Es el botón floral de un pequeño arbusto cultivado en los países de la cuenca del Mediterráneo. Conocidas desde la antigüedad son muy utilizadas para la preparación de salsas, como la salsa tártara o el tapenade, y pescados, así como también sirve de acompañante del salmón ahumado. En Venezuela forma parte esencial del típico guiso de las hallacas; también se consume en otros ricos platos como la polenta caraqueña. Las hay de diversos tipos, dependiendo de sus tamaños, pero sin duda son las más pequeñas las más atractivas. Se consiguen en todos los automercados, envasadas en frascos de vidrio y sumergidas en vinagre.

Cocinando con ajos porros


Picado en ruedas, julianas, al natural o sofrito en mantequilla, en cualquiera de sus presentaciones, siempre le otorga a sus comidas un toque diferente. El ajo porro no sólo es utilizado para condimentar las preparaciones, pues existen platos donde se presenta como el protagonista. También conocido como “puerro” está constituído por un tallo de color blanco, más grueso que el del cebollín, donde se concentra el sabor que lo caracteriza y, en el lado opuesto, hojas verdes, utilizadas para darle sabor a las sopas o consomés junto con otros vegetales. Así que cuando cocine con ajos porros no bote estas terminaciones porque pueden ser muy útiles más adelante.

Ajos porros gratinados con jamón

Ingredientes
(6 personas)
6 ajos porros, no muy gruesos
12 rebanadas de jamón
1 taza de crema de leche
1 taza de queso amarillo
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Mantequilla para untarle al molde

Preparación
Hervir la parte blanca de los ajos porros en agua con sal por unos minutos. Escurrirlos, esperar que se enfríen y cortarlos en dos trozos. Enrollar cada trozo en una rebanada de jamón y colocarlos en un molde refractario previamente enmantequillado. Mezclar la crema de leche con el queso amarillo rallado y colocar dos cucharadas encima de cada ajo porro. Hornear a 350º F por quince minutos o hasta que se doren. En vez de jamón de pierna se puede utilizar jamón serrano, de pollo o de pavo.

Carpaccio de salmón con juliana de ajos porros

Ingredientes
(6 personas)
600 g de salmón fresco
1 taza de aceite de oliva
3 limones
1 frasco de alcaparras pequeñas
Eneldo
3 ajos porros cortados en julianas (la parte blanca)
Sal y pimienta negra al gusto

Preparación
Comprar el salmón fresco y envolverlo en papel plástico haciendo un rollo bien apretado. Congelar para que sea más fácil cortar finamente las rebanadas para el carpaccio. Colocar las rebanadas finas en una bandeja o en cada plato. Mezclar el jugo de limón, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y los ajos porros cortados en julianas. Colocar un poco en cada plato. Adornar con eneldo o con perejil picado. Sirve como entrada o plato principal acompañado


El ajo porro

Debido a su sabor algo picante y fuerte suele emplearse como condimento o para realizar ensaladas, sopas, salsas, aperitivos y otras recetas.
No hay ningún dato que certifique el verdadero origen de esta planta, no obstante se cree que existe desde los tiempos de los Celtas, procediendo de las zonas de Mesopotania, Egipto, Turquía e Israel. Tiempo atrás se conoció como “ajo de Oriente” y, al igual que ahora, era empleado para guisos y se usaba también como producto medicinal. Posee numerosas virtudes protectoras y curativas, ya que es una barrera natural y poderosa contra los trastornos cardiovasculares, las infecciones y el cáncer.
Las virtudes de esta hortaliza se conocen desde hace miles de años: los griegos la utilizaban para combatir la esterilidad y el emperador Nerón la tomaba para aclararse la voz.

Cocinando con calabacines


El calabacín es uno de los vegetales que más gusta a los venezolanos y, además, resulta muy económico. Con él se pueden realizar infinidad de recetas, pues se trata de un alimento que admite muchas formas de preparación: sopas, ensaladas, gratenes, salsas, pudines, pastichos, entre otros. Al momento de comprarlos deben seleccionarse aquellos más firmes, cuya corteza se conserve lisa y sin orificios. Igualmente, es preferible comprar aquellos no muy gruesos sino más bien los que tengan un diámetro estándar. Su duración puede prolongarse si se conservan en la nevera. Pruebe las siguientes preparaciones para que deguste el rico sabor del calabacín sin que le quede cargo de conciencia.

Carpaccio de calabacines con salsa de albahaca

Ingredientes
(6 personas)
3 calabacines
1/2 taza de aceite de oliva
El jugo de 2 limones
Sal y pimienta al gusto

Crema de albahaca
1 taza de mayonesa
1 cda. de mostaza
1/2 taza de albahaca fresca
Alcaparras pequeñas

Preparación
Cortar los calabacines con una mandolina (utensilio que sirve para rebanar finamente vegetales) o con un cuchillo bien afilado. Colocarlos en una bandeja o en cada plato de entrada. Una hora antes de servir agregar por encima un poco de aceite de oliva mezclado con el jugo de limón, sal y pimienta al gusto. Dejar macerar. Preparar la crema de albahaca licuando todos los ingredientes. Colocar la crema en el centro y adornar con alcaparras pequeñas. Si gusta puede agregar hongos rebanados finamente.

Calabacines rellenos con pisto

Ingredientes
(6 personas)
3 calabacines
4 dientes de ajo machacados
4 tomates de perita picados en cuadritos
2 cebollas picadas en cuadritos
2 pimentones verdes y 1 rojo picados en cuadritos
3 cdas. de aceite de oliva
1 cdta. de orégano
Sal y pimienta al gusto

Preparación
Picar cada calabacín en cuatro o cinco pedazos de dos centímetros cada uno. Utilizando un pelador de papas quitar trocitos de la concha intercalando rallas con concha y rallas sin concha. Con una cuchara quitarle a cada trocito de calabacín un poco de la pulpa para verter el relleno o pisto.

PISTO

Cocinar en un caldero los vegetales picados: el ajo machacado, las cebollas, los tomates y los pimentones. Sazonar con sal, pimienta y orégano. Rellenar cada calabacín con el pisto cocinado. Colocarlos en una bandeja o pyrex refractario y hornear por veinte minutos a 350º F. Servir calientes para acompañar carnes, pollo o pescado. Si los calabacines son de diámetros pequeños sirven como pasapalo.

El calabacín

Es una sabrosa verdura que por su alto contenido en agua tiene efectos diuréticos, por lo que es muy recomendado en las dietas.
Es rico en vitamina C, vitamina B y betacarotenos. Muchos estudiosos de la gastronomía mundial dicen que proviene de Asia (la India), sin embargo, hay quienes afirman que su origen es más bien de América del Sur. Lo cierto es que el calabacín se viene cultivando desde la antigüedad en multitud de regiones y resulta siempre muy atractivo a los comensales por su rico sabor y por las grandes bondades que ofrece para la salud.

Cocinando con espinacas


Más allá de las bondades
nutritivas que ofrece este
alimento, su rico sabor permite
que variados platos sean atractivos para cualquier comensal.
Combinado con otros ingredientes podemos lograr diferentes
y creativas recetas. Tal es el caso
de la crema y los pudines que presento a continuación.
Así que cocine estas fáciles
pero muy sabrosas recetas
que seguramente fascinarán
a sus invitados.

Crema de espinacas con tocineta y pancitos

Ingredientes
(6 personas)
3 paquetes de espinacas
2 cebollas picadas
2 cdas. de mantequilla
1 l de caldo de pollo
1 taza de crema de leche
Sal y pimienta negra recién molida
6 tiras de tocineta
1 ó 2 papas peladas y picadas
4 rebanadas de pan de sándwich

Preparación
Hacer un caldo o consomé de pollo. Sudar las cebollas en mantequilla. Verter el caldo en una olla, agregar las cebollas sudadas, las hojas de espinacas lavadas y las papas peladas y picadas. Cocinar todo junto. Dejar enfriar y licuar. Tostar las tocinetas en una sartén o en el microondas. Cortar las rebanadas de pan de sándwich en cuadritos y tostar en el horno hasta que doren. Servir la crema bien caliente en cada plato y decorar con una cucharada de crema de leche, una tocineta tostada y una cucharada de pancitos tostados.

Pudín de espinacas con salsa de hongos

Ingredientes
(8 personas)
2 paquetes de espinacas
6 huevos
2 cebollas picadas
2 cdas. de mantequilla
1 taza de queso amarillo rallado (200 g)
Sal y pimienta recién molida al gusto

Preparación
Hervir las hojas de espinacas en agua con sal. Escurrirlas en un colador cuando estén cocinadas. Picarlas en trocitos. Batir los huevos y mezclarlos con el queso amarillo rallado, las espinacas cocinadas y picadas, la sal y la pimienta al gusto. Enmantequillar cada molde, verter en ellos la preparación, taparlos con papel de aluminio y hornear por media hora, en baño de María, a 350 ºF. Sacarlos, desmoldarlos calientes y servir en cada plato con la salsa de hongos cubriéndolos o en el fondo del plato, según guste.

Salsa de hongos
Picar los hongos, cocinarlos en mantequilla y agregarles sal, tomillo y pimienta al gusto. Dejarlos secar un poco y luego mezclarlos con la crema de leche. Calentar al momento de servir.

La espinacas

Se originó en regiones asiáticas, probablemente Persia, pero no fue sino hasta el siglo XVIII cuando comenzó a difundirse por Europa y se establecieron cultivos para su explotación, principalmente en Holanda, Inglaterra y Francia. Tiempo más tarde llegó a América. Es muy conocida por ser rica en minerales y vitaminas, especialmente A y C. No por casualidad es el alimento predilecto de Popeye, el fornido personaje de la reconocida serie animada que lleva su mismo nombre. Su consumo es variado, pues con este vegetal se pueden preparar sopas, ensaladas, pudines, pastichos, pastas, salsas y muchos platos más.

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