martes, 3 de febrero de 2009

Cocina Gallega

Las costas del mar Cantábrico le brindan a la gastronomía de Galicia una variedad enorme de pescados y mariscos. Desde los grandes de carnes blancas (merluzas, rayas y lenguados) hasta las más pequeñas sardinas y boquerones, así como también camarones, pulpo, langosta, mejillones, vieiras y demás frutos del mar, llevan su rico sabor a la mesa a través de los típicos platos de esta región española. De igual manera, los productos de la tierra se dan cita en la meca de los peregrinos de Santiago de Compostela. No cabe duda que el cochino es el rey de la mesa rural por sus embutidos y jamones, pero también otros alimentos como las papas, el aceite de oliva, el ajo y los quesos se repiten en esta zona con la misma frecuencia con que lo hacen en el resto de la tierra de nuestros conquistadores.

Empanada gallega de pollo

Ingredientes
(6 a 8 personas)

Relleno
2 tazas de agua
1 pollo grande ú ocho pechugas con hueso
3 pimentones verdes
1 pimentón rojo
6 dientes de ajo
1/2 taza de aceite de oliva
2 hojas de laurel
1/4 cdta. de azafrán en polvo ó 10 hebras de azafrán
Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Masa
3 tazas de harina todo uso
3 cdtas. de levadura
3 tazas de agua templada
1 cdta. de sal
2 yemas de huevo para barnizar la masa
2 cdtas. de aceite de oliva

Preparacion
Relleno
Sudar el pollo picado sin piel o las pechugas con hueso en dos tazas de agua. Agregar sal y unas hierbas frescas: cebollines, perejil, hojas de ajoporro, etcétera.

Al estar cocido, sacarlo y desmecharlo en trozos medianos.

Preparar un sofrito en una sartén. Colocar aceite de oliva, los ajos machacados, las cebollas cortadas en tiritas, los pimentones verdes y el pimentón rojo cortados en tiritas. Añadir las hojas de laurel, el pollo desmechado, y el azafrán disuelto previamente en un poco de aceite de oliva para que suelte su color.

Masa
Colocar el agua templada con la levadura en un molde. Mezclar la harina con la sal en un recipiente aparte, y agregar el agua con la levadura. Unir hasta que quede una masa homogénea. Dejar reposar por una hora.

Dividir la masa en dos partes. Enmantequillar una bandeja para hornear y espolvorearle harina. Extender la masa con un rodillo y se coloca en el fondo de la bandeja. Cubrir con el relleno de pollo. Extender la otra mitad de la masa nuevamente utilizando el rodillo y ponerla encima. Hacerle agujeros a la masa con un tenedor. Mezclar las yemas de huevo con el aceite de oliva. Barnizar la superficie de la masa para que dore. Hornear a 350º F durante treinta minutos aproximadamente.

Nota
Puede variar los rellenos: bacalao, atún, sardinas.

Caldo gallego

Ingredientes
(6 personas)
2 litros de agua
1 hueso de jamón ó cuatro chuletas ahumadas
3 chorizos
500 g de alubias (caraotas blancas)
1 manojo de grelos (tallos de los nabos),
2 paquetes de espinacas ó dos repollos verdes
1 kg de papas picadas en trozos
Sal al gusto

Preparacion
Remojar las alubias o caraotas blancas desde el día anterior. Escurrirlas y cocinarlas por una hora en dos litros de agua con el hueso del jamón o las chuletas ahumadas con hueso.

Pelar las papas y cortarlas en dados. Sacar los huesos de los granos y extraerle los trozos de jamón. Agregarlos, junto a los chorizos y las papas picadas al caldo. Añadir los grelos, espinacas o repollo y cocinar por quince minutos con las alubias. Servir bien caliente.

Acompañar con pan campesino y un buen vino tinto. Sirve de plato único o como entrada. También se puede presentar con tortillas de huevo y ensaladas.

El azafrán
Bien sabemos que España es el primer país productor de aceite de oliva en el mundo. Sus extensos olivares (2,2 millones de hectáreas) a lo largo de todo el territorio permiten extender el consumo de de este producto a todo el planeta. De todos los aceites de oliva el extravirgen es el mejor, pues su acidez (cantidad de ácido oleico por gramo de aceite) no puede superar 1º. Se trata del jugo puro que se obtiene al prensar la aceituna en frío; es decir, es el único aceite vegetal del mundo que no se somete a un proceso de refinado y es 100% natural. No obstante, dentro de este tipo de aceite, existe una gran variedad, según la aceituna, el grado de maduración, la zona del cultivo y la forma de elaboración. Desde la época de los fenicios se conocen las bondades del aceite de oliva, el cual se ha utilizado tanto en la cocina, como en la cosmética con fines terapéuticos. También se ha comprobado que ayuda a bajar los niveles de colesterol y aporta antioxidantes. Es sin duda un producto saludable y delicioso que no debe faltar en su despensa.

Roti

Esta palabra -que significa pan- de tan sólo cuatro letras, está plena de sabores y aromas. De origen hindú, llegó a Venezuela desde Trinidad. Y vino para quedarse.

La primera vez que probé el rotí fue en El Callao, sentado en la acera de una calle, un lunes de carnaval, a las tres de la mañana. Una bella y esbelta trinitaria lo vendía acompañado con una salsa picante de mango verde. Ese desayuno tempranero me causó impacto al comerlo y no sólo por lo condimentado del plato. Los aromas del curry se me subieron a la cabeza y empecé a descifrar los sabores, a dejarme llevar por la experiencia lúdica, cultural e íntima del comer. Pensé sobre nuestra identidad alimentaria, a veces integrada y en otros casos yuxtapuesta; en nuestra historia de migraciones y contrabando, donde los sabores recorren caminos escondidos y difíciles de registrar.

Rotí es una palabra hindi y urdu, dos lenguas derivadas del sánscrito, que significa pan. Sus ingredientes básicos son la harina de trigo y el agua, aunque existen variantes. El chapati se hace con masa harina integral extendida en discos de 12 cm aproximadamente y se cocina en “lavas”, unas planchas de hierro parecidas a nuestros budares. El poori se elabora de la misma manera que el chapati, pero se fríe en aceite o ghee (mantequilla clarificada) muy caliente.

Sea cual sea la versión, el rotí está presente en todas la mesas hindúes como elemento principal o como acompañante de guisos. Su popularidad se extiende a los países vecinos de la India y, debido a la larga historia migratoria de este país, el rotí también se ha expandido por todo el mundo: en Londres, en Africa, donde se utiliza harina de sorgo fermentado; en el Caribe inglés, especialmente en Trinidad y Tobago, donde constituye la comida rápida por excelencia.

En esta isla, los rotí más populares son el dosti rotí o rotí de la amistad que consiste en dos panes pegados en los extremos y asados; el dhalpurie, relleno con harina de arvejas, y el Buss up shot, que se trocea y sirve de guarnición a guisos y currys. El acompañante clásico es el chutney, sea de tamarindo o de mango, y el kutchela, una preparación de mango verde, vinagre, aceite, guindilla y una mezcla de especias llamada que contiene semillas de cilantro y de hinojo, fenugreco, comino y mostaza.

Un poco de historia
Desde finales del siglo XVIII España va perdiendo hegemonía en territorio americano. Venezuela, Colombia y los paises andinos se independizan, mientras que Haití pasa a manos francesas y Trinidad es ocupada por los ingleses.

En 1833, el imperio inglés abolió la esclavitud y muchos pobladores de origen africano abandonaron las haciendas de cacao, algodón y azúcar. La falta de mano de obra barata estimuló la inmigración a Trinidad de hindúes y chinos, quienes incorporaron el uso del curry en polvo o masala, la leche de coco en las preparaciones saladas, los chutney, los encurtidos e impulsaron el uso de vegetales tales como la berenjena, el arroz y el jengibre.

Si bien durante la colonia ya existía relación comercial entre Venezuela y Trinidad, en los inicios de nuestra historia republicana este vínculo se intensifica y permanece hasta mediados del siglo XX. Las migraciones fueron en los dos sentidos. Algunos venezolanos viajan a la isla para buscar trabajo y probar fortuna, mientras que por el Delta del Orinoco y la península de Paria entran productos importados, recetas y costumbres de las antillas inglesas.

Todo este universo de sabores está presente en la cocina venezolana, especialmente en el oriente del país. Allí son populares las akras (torticas fritas de bacalao), el talkari, y las bebidas refrescantes mabí y yinyabié. En Guayana, este último se prefiere fermentado, lo cual se logra enterrando la botella durante varios días.

En Ciudad Guayana, el rotí es preparado actualmente por cocineras caseras de origen trinitario y también se vende en puestos ambulates; por lo que es un plato ampliamente conocido en la región. He aquí unas recetas para quienes se animen a experimentar con esta sazón.

Glosario de cocina trinitaria
Akra: torticas de bacalao o pescado salado, tomillo, cebolla
Calalú: sopa espesa con carne o pescado, hojas verdes tales como la acelga, hojas tiernas de ocumo y la espinaca, verduras y quimbombó
Chutney: Especie de mermelada agridulce que se prepara con mango, tamarindo, coco o lechosa verde
Curry: mezcla de especias de origen hindú hecha con comino, semillas de cilantro, fenogreco, canela, clavo, cúrcuma, entre otras. También designa todo tipo de guiso hecho con esta mezcla
Dhaal: harina o guiso de arvejas. Con la harina se rellena el dhalpouri
Geera: comino
Ghee: mantequilla clarificada, lo incrementa el punto de fusión de esta grasa
Yinyabie: deformación fonética de Gingeer beer. Bebida a base de jengibre, maíz y arroz
RECETAS

Rotí (dhalpouri) 8 porciones

Masa
1 kg de harina
2 cucharadas rasa de polvo de hornear
Una pizca de sal
80 ml de ghee
Aceite para amasar
Agua

Cernir la harina y agregar la sal y el polvo de hornear. Mezclar y añadir el ghee y agua suficiente hasta obtener una masa compacta y elástica.
Amasar durante 10 minutos. Ponerle aceite a la masa y dejarla reposar por media hora en un cuenco envuelta. Repetir el paso dos veces, por lo menos.
Relleno
200 g de arvejas
2 cucharadas de cebolla picada
1 diente de ajo
2 cucharaditas de comino
1/2cucharadita de cúrcuma
Una pizca de sal
Lavar varias veces las arvejas y hervirlas con abundante agua hasta que estén completamente cocidas pero no demaciado blandas. Escurrir en un colador.
Sofreír la cebolla y el ajo. Agregar el comino, la cúrcuma y la sal.
Combinar todos los ingredientes en el sartén. Pasar por el procesador hasta lograr un puré fino. Si éste resulta muy húmedo, extender en una bandeja y secar en el horno hasta lograr una harina con menor humedad. Esta mezcla se llama dhaal.

Cortar la masa en seis trozos y rellenar con dos o tres cucharaditas de dhaal. Cerrar y hacer bolas. Engrasar las bolas y dejarlas reposar 15 minutos en una bandeja con suficiente distancia entre ellas.
Con las manos y la mesa enharinadas aplanar la masa rellena con los dedos de manera que se expanda uniformemente el dhaal. Terminar de extender con un rodillo.
Pasar a un budare grande a fuego mediano. Cocinar un minuto aproximadamente de cada lado sin permitir que la masa se tueste mucho. Colocar los rotí cocinados en una bandeja y aplicar unos brochasos de aceite.
Luego se procede a rellenarlos y como buena opción se recomienda el curry de pollo o talkari, cuya receta está en la página siguiente.
Después se procede a doblarlo en forma de pañuelo y se sirve caliente, en compañía de un buen chutney de tamarindo y lechosa verde.

Curry de pollo o talkari
1 1/2 kg de pollo entero
750 gr de cebolla en cuadritos
150 g de cebollín picado finamente
500 g de papa en cuadritos
750 gr de berenjena
250 gr de pimentón verde
100 gr de ají dulce rojo
60 gr de curry de madras
Aceite onotado
500 ml de fondo de pollo
Una ramillete de cilantro
Sal y pimienta al gusto
Limpiar, despresar el pollo (muslo y pechuga) y deshuesar la pechuga. Macerar con parte del curry, pimienta y sal, por lo menos durante una hora
Ponerle sal a la berenjena y dejarla reposar durante una hora.
Dorar el pollo por los dos lados y agregar la cebolla, el cebollín y el resto del curry. Cuando la cebolla esté tierna, agregar la berenjena, el fondo de pollo y la papa. Tapar y cocinar a fuego lento.
Cuando todo esté cocido, retirar las presas de pollo y trocear la carne. Agregar a los vegetales el ramillete de cilantro y volver a incorporar el cilantro.
Chutney de tamarindo y lechosa verde
1 panela de tamarindo
250 g de lechosa verde
250 g de cebolla
150 g de ají dulce
150 g de pasitas
Un ramillete de cilantro
Una ramita de canela
1/2 cucharadita de clavo
1/3 cucharadita de semillas de cardamomo
300 g de azúcar
15 g de sal
Remojar la panela en agua y frotar con las manos hasta que se desprenda la pulpa. Añadir más agua y pasar por un colador. Reservar. Rayar la lechosa y reservar.
Picar la cebolla y el ají dulce en juliana. Sofreír la cebolla con la mitad del azúcar hasta que caramelice.
Incorporar la pulpa de tamarido, la lechosa, el resto del azúcar, las pasitas y las especias. Cocinar a fuego mediano durante media hora.
Agregar el ají dulce y el ramillete de cilanto y cocinar 10 minutos más.

Cocina Catalana

La zona que escogió Cervantes para escenario de Don Quijote, la obra más representativa del la literatura española y, por supuesto, del mundo, es de la que hoy tratará Mis mejores recetas. Aunque Castilla La Nueva es una tierra un poco árida, ubicada en el centro de España, fue la seleccionada por Felipe II para instalar la capital del imperio: Madrid. Los cultivos guardan estrecha relación con los de otros países mediterráneos, pues es muy amplia la producción de aceitunas, trigo y uvas. También el azafrán es típico de esta zona, y es el responsable del colorido de los platos más típicos de la cocina castellana. Otras ciudades como Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara forman parte de esta región, donde destacan deliciosos platos como el pisto manchego, la cachuela, el cocido madrileño y los callos a la madrileña, que hoy les ofrezco para que degusten la inigualable cocina de esta región de España..

Callos a la madrileña

Ingredientes (6 personas):
1 kg de mondongo (callos bien lavados)
1 pata de res
3 cebollas
2 zanahorias
4 cdas. de perejil picado
2 hojas de laurel
8 dientes de ajo
5 cdas. de aceite de oliva
150 g de jamón serrano cortado en trozos gruesos
3 chorizos picados
1 cda. de pimentón español seco y molido
1 cda. de harina
1 cda. de granos de pimienta
Sal al gusto

Preparacion
Hervir los callos bien lavados y picados en trozos y la pata de res en agua que los cubra.
Agregar dos cebollas picadas, cuatro dientes de ajo machacados, las zanahorias picadas, los granos de pimienta, el perejil picado, el laurel y la sal.
Cocinar por dos horas o hasta que los callos estén blandos. Si se utiliza olla de presión, cocinar sólo por cuarenta minutos.
Aparte, en una sartén con aceite de oliva, sudar los cuatro ajos machacados restantes y la cebolla que sobró. Agregar el jamón serrano y los chorizos picados, el pimentón español y la harina. Verter en la olla con los callos.
Hervir todo nuevamente para que tome gusto y espese un poco.
Servir en una cazuela de barro. Se puede acompañar con arroz blanco. Es un plato fuerte.

Nota
Cada región de España tiene su estilo propio para preparar los callos. Por ejemplo, en las regiones de Andalucía, Galicia y Sevilla les añaden garbanzos. También, quienes gustan, le añaden guindillas o picante.

Tocinillo al cielo

Ingredientes (6 a 8 personas):
12 yemas de huevo
2 tazas de azúcar
1 cdta. de vainilla
1 1/2 taza de agua
1 1/2 taza de azúcar para hacer caramelo
8 moldes de metal individuales o un molde
de metal o cristal rectangular

Preparacion
Colocar la taza y media de azúcar en una olla gruesa y hacer un caramelo a fuego lento. Cubrir con él el fondo y las paredes de los moldes. Dejar enfriar.
En una olla aparte, preparar el almíbar con dos tazas de azúcar y dos tazas de agua. Dejar hervir hasta el punto de hebra floja (con el espesor suficiente para que caiga en hilos y no en gotas), sin meter la cuchara para que no se cristalice.
Dejar enfier el almibar
Batir en un bowl las yemas de huevo y añadir poco a poco el almíbar con un batidor.
Llenar los moldes acaramelados con la preparación y cubrir con papel de aluminio.
Cocinar en baño de María en el horno precalentado a 300 ºF durante media hora.
Una vez que hayan cuajado, sacarlos del horno y dejarlos enfriar. Desmoldarlos y servirlos en platos individuales. Acompañar con crema de leche batida a su gusto y jugar con el caramelo sobrante en el molde para decorar cada plato.

El azafrán
El azafrán es la especia más cara del mundo. Se obtiene de los estigmas desecados de la rosa del azafrán, planta originaria de Asia Central. Fue introducido en España por los árabes en el siglo IX; no obstante, existen referencias de esta especie que datan del año 2300 a. C. Su laborioso proceso de secado y el que deban ser recogido a mano, constituyen los factores que justifican su elevado costo. España e Irán son los mayores productores, contabilizando juntos el 80% de la producción mundial. Antiguamente se utilizaba como colorante en la industria cosmética y textil, pero hoy en día su uso queda más reservado como condimento en las comidas. El azafrán aporta a los platos un característico color anaranjado y un sabor ligeramente amargo, así como un aroma exótico. Alcanza su máxima expresión en la preparación de asados de carne, pescados, sopas, mariscos y, sobre todo, arroz, hasta el punto de que no se concibe una paella española sin la presencia de azafrán.

Cocina Catalana

Una región tan variada geográficamente, que cuenta con las cálidas costas del Mar Mediterráneo, pero también con las frías cumbres permanentemente nevadas de los Pirineos, tiene muchas propuestas culinarias. De eso se trata, pues Cataluña cuenta con la cocina de la Costa Brava, de la costa de Tarragona, y de la capital Barcelona, el lugar donde se encuentran cada una de las anteriores, conservando sus tradiciones, sin perder sus respectivos atractivos. Las setas; las trufas; los embutidos; las judías y habas; las carnes, entre las cuales destacan las butifarras (salchichas gruesas blancas o negras); los pescados (el rape, la dorada, el bacalao); el aceite de oliva y los quesos, son tan sólo parte de esta oferta gastronómica que enorgullece a cualquier descendiente de catalanes, pero además deleita al mundo entero por igual.

Pescado en sanfaina

Ingredientes (6 personas):
l 6 ruedas de pescado (pargo, merluza, róbalo)
l Sal y pimienta negra para sazonar el pescado

Sanfaina:
l 2 berenjenas
l 3 cdas. de aceite de oliva
l 2 calabacines
l 2 cebollas
l 4 tomates maduros
l 6 dientes de ajo
l 1 pimentón rojo
l Sal y pimienta negra
l Perejil para adornar

Preparacion:
Sazonar las ruedas de pescado con sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Preparar la sanfaina. Colocar en un caldero en aceite de oliva y sofreír los ajos machacados y las cebollas picadas. Agregar el pimentón picado y los tomates maduros cortados. Al estar listo el sofrito añadir los calabacines y las berenjenas, todos con piel y cortados en trozos pequeños. Sudar y sazonar con sal y pimienta negra. Cocinar en una plancha las ruedas de pescado durante ocho minutos por cada lado.

Colocar la sanfaina en el fondo de cada plato y encima una rueda de pescado. Adornar con perejil picado.


Espinacas catalanas

Ingredientes (6 personas):
l 5 paquetes de espinacas (utilizar sólo las hojas)
l 1 taza de pasitas negras
l 100 g de piñones
l 3 dientes de ajo
l 4 cdas. de aceite de oliva
l Sal y pimienta al gusto

Preparacion:
Extraer las hojas de espinacas, lavarlas y cocinarlas durante seis minutos en poca agua hirviendo, y con sal al gusto. Escurrirlas y dejarlas enfriar. Prensarlas para que suelten el exceso de agua y cortarlas en trozos pequeños sobre una tabla. Remojar las pasitas en agua tibia.

Calentar una sartén, agregar el aceite de oliva, sofreír los ajos sin que se quemen. Agregar las espinacas y sofreírlas por 5 minutos. Escurrir las pasitas y agregarlas a las espinacas. Añadir los piñones. Rectificar la sal y agregar la pimienta negra recién molida. Servir bien caliente.

NOTA: Sirve para acompañar platos fuertes con pollo, carne o pescado.

Crema catalana

Ingredientes (4 ó 5 personas):
l 3 tazas de leche entera
l 6 yemas de huevo
l 1 taza de azúcar
l 3 cdas. de maicena
l 2 ramitas de canela
l La piel de 1 limón
l 1/2 taza de azúcar para quemar la crema

Preparacion:
Lavar el limón y quitarle la piel con un cuchillo fino. Hervir la leche con la piel del limón y las ramas de canela. Retirar del fuego al hervir. Mezclar en otro recipiente las yemas de huevo y el azúcar. Verter en la leche y revolver bien todo con un batidor de mano. Añadir la maicena disuelta en un poco de leche fría. Poner a cocinar nuevamente la leche, las yemas, el azúcar. Agregar la maicena y revolver continuamente con una cuchara de madera hasta que espese. No dejar hervir para que no se corte la preparación.

Servir la crema en platos hondos individuales. Dejar enfriar. Antes de servir, espolvorear azúcar por encima. Quemar el azúcar utilizando un soplete de cocina o con la pala de hierro especial que se calienta al fuego vivo. También se puede dorar en broil en el horno por pocos minutos. La idea es que la crema quede fría por dentro y el azúcar quemada forme una capa dura.

Cocina Catalana

A partir de hoy dedicaré esta sección a recetas provenientes de diferentes regiones de España y de otros países. Nuestra Madre Patria cuenta con una exquisita y rica variedad de platos, producto de la fusión de aportes de diferentes culturas a lo largo
de miles de años de historia.

Pa amb tomáquet
(Pan con tomate)

Ingredientes
(6 a 8 personas):
l 1 pan campesino redondo
l 2 panes campesinos largos o 4 canillas
l 6 tomates manzanos maduros
l 1/2 taza de aceite de oliva
l 1 cdta. de sal
l Pimienta negra recién molida al gusto
Opcionales:
l 4 dientes de ajo machacados
l 300 g de jamón serrano rebanado finamente

Preparacion:
Cortar las rebanadas de pan.
Lavar los tomates. Rallarlos con un rallador o licuar la pulpa en la licuadora y mezclarla con la sal, la pimienta negra recién molida, el aceite de oliva y los ajos machacados (opcional). También es muy típico restregar el tomate maduro sobre el pan y, encima, agregar los aderezos (sal, pimienta, ajos y aceite). Colocar un poco de la preparación sobre cada rebanada de pan. Si gusta, colocar una rebanada de jamón serrano. Sirve como aperitivo, primer plato o acompañante de un plato principal. No olvide acompañar con una copa de un buen vino tinto.


Allioli (alioli)

Es una mezcla a base de ajo y aceite de oliva muy utilizada en la cocina catalana para acompañar carnes a la brasa, arroces o fideuá.

Ingredientes (1 taza):
l 1 taza de aceite de oliva extravirgen
l 1 cabeza de ajo
l 1 cdta. de sal

Preparacion:
Hacer una emulsión de ajo y aceite de oliva: machacar en un mortero los dientes de ajo bien pelados. Agregarles sal para que no brinquen y resulte más fácil machacarlos. Agregar el aceite poco a poco en hilo y revolver hasta formar una crema. Servir a temperatura ambiente. Acompaña muy bien al conejo horneado, las papas horneadas o hervidas y al pescado asado, entre otros.

Nota: También se puede preparar en la licuadora agregando una yema de huevo. En ese caso, colocar los ajos machacados, la sal y la yema de huevo en el vaso de la licuadora. Licuar y, al mismo tiempo, agregar poco a poco el aceite de oliva, hasta que quede cremosa la salsa.

Judías blancas con butifarras

Ingredientes
(6 personas)

l 1 kg de judías blancas (caraotas blancas)
l 200 g de tocino cortado grueso
l
3 cdas. de aceite de oliva
l 2 cebollas cortadas en cuadritos
l 3 dientes de ajo
l 4 morcillas o butifarras negras
l 1 cdta. de sal
l 300 g de jamón serrano
l 2 tomates manzanos maduros
l Pimienta negra recién molida
l 1/2 cdta. de azúcar
l 1 guindilla o picante al gusto

Preparacion:
Remojar las judías en una olla con suficiente agua desde el día anterior. Cambiar el agua donde se remojaron por agua limpia, en la cual se van a cocinar. En un caldero aparte, dorar en aceite de oliva el tocino picado, las cebollas cortadas en cuadritos, los ajos machacados y los tomates picados. Sofreír y agregar la sal, la pimienta y el azúcar. Agregar el sofrito a las judías y cocinar todo junto por veinte minutos.
Cuando ya esté casi listo, agregar las morcillas o butifarras negras cortadas en trozos, para que no se desmoronen. Servir bien caliente, preferiblemente en platos de barro.

Nota:
Se trata de un plato fuerte. Se le puede añadir dos o tres chorizos picados en trozos. Existen butifarras negras y blancas. A las primeras se les conoce en Venezuela como morcillas. Las segundas son una especie de salchichas, pero son más difíciles de conseguir en nuestro país. En ocasiones las venden en mercados populares o en tiendas especializadas en charcutería.

Cocinando con limon

Es una fruta oriunda de China. De allí que posea el nombre de los antiguos dignatarios de ese país: los mandarines. Presenta una piel de color amarillo vivo o anaranjado, delgada, rugosa y fácilmente despegable de la pulpa, la cual está dividida en diez o doce gajos. Tiene un sabor dulce agradable y es muy aromática. También se la llama tangerina o naranja mandarina. Se cultiva en países cálidos o templados. Es una fruta de alto contenido en agua y bajo aporte calórico. Es muy utilizada en repostería o para hacer licores, pero también con ella se pueden cocinar ensaladas, salsas, mermeladas y helados. Aproveche la época de mandarinas y cómprelas a bajo costo en los mercados para que prepare estas nuevas recetas.

Pechugas de pollo
con salsa de mandarina

Ingredientes
(4 personas)
l 4 pechugas de pollo deshuesadas
l 4 dientes de ajo
l 2 cdas. de salsa inglesa
l 1 cdta. de sal
l Aceite para freír

Salsa de mandarina
l 2 cdas. de mantequilla
l El jugo de seis mandarinas
l 2 mandarinas en gajitos
l 2 cebollas picadas en julianas
l 2 cdtas. de harina
l 1 taza de vino blanco
l 2 cdas. de miel
l Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Preparacion
Aliñar las pechugas de pollo deshuesadas con ajos machacados, salsa inglesa y sal. Dejar macerar por al menos dos horas para que el pollo quede con más gusto. Dorar las pechugas por cada lado en una sartén con aceite durante diez minutos. Colocar las pechugas de pollo en un recipiente refractario. Derretir en una sartén grande dos cucharadas de mantequilla y sudar las dos cebollas picadas en tiras o julianas. Agregar el jugo de las mandarinas, el vino blanco y la miel. Disolver la harina en un poco de agua fría. Agregar a la salsa para que espese, mientras revuelve con una cuchara de madera para evitar que se formen grumos. Aliñar la salsa con sal y pimienta al gusto. Cubrir las pechugas de pollo con la salsa. Taparlas con papel de aluminio y cocinarlas durante 20 minutos a 350ºF. Adornar con gajitos de mandarina. Servir caliente acompañado con arroz blanco, puré de papas o vegetales en julianas.

Ensalada de mandarina, rúgula y salmón con
vinagreta de yogur y miel

Ingredientes
(4 personas)
l 2 paquetes de rúgula o berros
l 3 mandarinas
l 200 g de salmón ahumado
o cualquier otro pescado ahumado
l 1 lata de palmito

Vinagreta
l El jugo de dos mandarinas
l 1 yogur natural
l 2 cdas. de mayonesa
l 2 cdas. de miel
l 1 cda. de vinagre de vino blanco
l 2 cdas. de aceite de oliva

Preparacion
Colocar las rúgulas en el fondo de una ensaladera. Pelar las mandarinas y cortar cada gajo por la mitad. Extraerles las semillas y colocarlas encima de las rúgulas. Cortar los palmitos en ruedas o tiras y se coloca encima de las mandarinas. Cortar el salmón ahumado en tiras y hacer flores con ellas. Distribuirlas en la ensalada. Preparar la vinagreta uniendo todos los ingredientes. Colocarla en una recipiente aparte para que cada quien se sirva a su gusto. Sirve como acompañante o como entrada, presentándola de la misma manera, pero en platos individuales.

NOTA: El palmito se puede sustituir por espárragos blancos o verdes.

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